Dolor de oidos
Lo que oigo me angustia o lastima física y emocionalmente. También puedo tener la sensación de que nadie escucha lo que he de decir o estoy decepcionado(a) por lo que me gustaría que me dijeran y nadie dice jamás (cumplidos, agradecimientos, etc.). Vivo impotencia ante lo que escuché, quizá por no poder dar mi punto de vista.
Aprendo a conservar mis oídos “abiertos” en cualquier momento, y desarrollo desapego a lo que oigo.
Referencia: “El gran diccionario de las dolencias y enfermedades”. Jacques Martel


Al tomar distancia, observando qué está ocurriendo en mi vida, o qué estaba siendo dicho en el momento en que comenzó el dolor o el zumbido, me ayudará a conocer el origen de la molestia y de esta forma encontrar el cambio necesario para recuperar mi bienestar.

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