HablarDemasiado

En ocasiones hay personas que tienen tanta información por compartir, mentes brillantes, que tienden a hablar demasiado, quieren ser escuchados porque se saben poseedores de gran conocimiento, y pueden hablar de cualquier tema, así que pueden dominar infinidad de conversaciones.  También existen las personas con tendencia a hablar de forma impulsiva, sin importar si la conversación aporta algo de valor o no, esto puede ocurrir en momentos de estrés, o no.

Ambas personas pueden resultar de gran ayuda en determinadas situaciones, por ejemplo, en reuniones, cuando se dan los típicos momentos incómodos de silencio o incluso cuando simplemente quieres que el tiempo pase mientras entablas una conversación.

Pero qué pasa cuando la comunicación efectiva es indispensable.  En estos casos, lo mejor es saber qué mensaje quiero transmitir y a quién; y cuál es el mejor momento para hacerlo, de esta manera podré encontrar la forma adecuada de comunicarme con claridad.

Hace unos días un profesor decía, a veces es necesario dar el mensaje, y callarte.  Esto ayudará a que tu interlocutor procese la información.

En ocasiones cuando estamos dando información que de antemano sabemos que no será precisamente bienvenida, continuamos hablando para evitar que la otra persona opine, de esta forma evadimos negativas o incluso las famosas objeciones.  Sin embargo, debemos tener en cuanta que tarde o temprano, las negativas saldrán a relucir, y a veces, puede ocurrir cuando ya es demasiado tarde y los resultados de la evasión pasan una factura muy alta.  Esto puede llegar a afectar nuestros resultados en cuanto a negociaciones y logro de objetivos.

Es por esto que cuando la información es delicada o estratégica, debemos tomar en cuenta que al hablar demasiado podemos provocar que la otra persona se disperse y pierda interés, dejará de escucharnos y sólo oirá.  Y es que como probablemente sabes, escuchar y oír tienen sus diferencias.  Oír es una facultad fisiológica, y lo hacemos de forma pasiva, por ejemplo, puedes continuar con tus actividades mientras oyes a un perro ladrar.  En cambio, escuchar requiere de toda tu atención, implica captar, atender e interpretar la totalidad del mensaje del interlocutor a través de su comunicación verbal, el tono de la voz y su lenguaje corporal. Al escuchar comprendemos y damos sentido a lo que se oye.

Así que probablemente en la siguiente ocasión preferirás ser escuchado.  Toma en cuenta que no es obligación del otro escucharte.  Probablemente crees que el otro tiene que escucharte porque eres el jefe, padre o alguien con algún tipo de poder sobre la otra persona (o viceversa), pero no es así, es responsabilidad de cada uno lograr una comunicación efectiva.


HandyTip                                                                                                                               #ElCómoSi

Pregúntate previamente lo siguiente y planea en cuanto tus respuestas:

  • ¿Qué mensaje quiero transmitir?
  • ¿A quién se lo quiero transmitir?
  • ¿Cuál es el mejor momento y lugar para hacerlo? Si no puedes deducirlo por desconocer su rutina diaria, pregunta a alguien cercano a esa persona.
  • Procura construir un mensaje breve y claro.  Ocupa frases cortas que brinden la información necesaria.
  • Si te es posible ensaya previamente para que puedas fluir mejor en el momento.
  • Piensa previamente en las posibles respuestas y preguntas de tu interlocutor para que estés preparado y respondas de la mejor forma.
  • Finalmente confía.  Si en el camino ocurren imprevistos, procura mantener la calma, eso ayudará a que actúes con mayor claridad.

 

Si te gustó o te fue útil esta información, por favor comparte este artículo, ayuda más de lo que puedes imaginar. Y recuerda, tus comentarios son siempre bienvenidos.

Para mayor información puedes contactarme en:
E-mail: contacto@renuevat.com.mx
Contacto: Claudia Mendoza (Coach de Vida y Empresarial)
www.renuevat.com.mx
facebook.com/renuevat.mx/
Twitter: @renuevat_mx
https://claumendozamx.wordpress.com/
google.com/+RenuevatMx

Anuncios